Dejando mucho atrás
Tanto tiempo coleccioné información. Tanto tiempo objetos enmamushckados en mi pieza, en mi casa, en mi cabeza. ¿En qué tiempo los disfrutaría? ¿Sería tan buena la vida de darme el tiempo de pasearme entre esos objetos, hablarles, tocarlos, recordarlos? ¿En verdad sería buena esa vida? No sé explicarlo bien, pero este año me deshice de muchas cosas. Entre muchos archivos en mi computadora. Borré muchas fotos, borré muchos chats, borré correos, notas de texto. ¡No quiero más que el fantasma digital consuma mi energía! Ahora es el turno de mis pdf de ciencia. Agarré una carpeta de 30GB y empecé a borrar y borrar, pero con criterio, es decir que aprovecho que hoy en día me siento en una calma tal que me permite discernir qué cosas de verdad me gustan y cuáles no, o a cuáles no les dedicaría mi tiempo de vida. Esto me hace sentir mucho más liviano, puedo realmente discernir, y en el discernimiento aprender mejor. Hay que olvidar, que el 'feed' digital no nos coma a nosotros.